Stranger: el perro que recibe la influencia sanadora de los aceites esenciales

0
467

Quiero compartir con ustedes una anécdota de algo que me sucedió recientemente.

Mi madre tiene perros rescatados que yo utilicé como “modelos” para practicar la terapia de manejo de dolor Myofascial Release en animales.  

Para eso, cada vez que visitaba a mi mamá, sacaba unos minutos para trabajar con Stranger, el primer  perro sato rescatado de la calle por mi madre hace cerca de 10 años.

Stranger es un perro noble. Fue rescatado ya adulto, por tanto desconocemos la edad que tiene. Lo que sí sabemos es que fue muy maltratado, por las condiciones en que llegó.

La primera vez que lo vi noté que algo sucedía con sus caderas, aunque no podía identificar qué.

Mi relación con Stranger tomó algo de tiempo para que se acostumbrara a verme, ya que yo visitaba su casa con poca frecuencia. Los días que iba de visita, yo lo llamaba, y él, venía cuando quería.

Esos momentos en que respondía a mi llamado yo aprovechaba y colocaba mis manos sobre su pelvis. Podía notar el movimiento de la fascia. Me percaté que, contrario a los humanos, su fascia respondía rápido a la presión y al calor de las manos. Las manipulaciones las hacía por cerca de 90 segundos porque él se levantaba y se iba. Las mascotas, si son activas, duran menos tiempo bajo la terapia.

Cada vez que visitaba a mami revisaba cómo estaba Stranger y colocaba mis manos sobre él. Lo interesante es que caminaba mejor y se levantaba más ágil.

Llegó un momento en que cuando Stranger me veía, corría a recibirme e inmediatamente colocaba sus caderas sobre mi mano. Al parecer, sentía alivio con el calor de la mano y la presión liviana.

Eso fue hace más de cinco años y todavía Stranger hace el mismo ritual. Me ve llegar, me saluda e inmediatamente me da la cola. Comiquísimo.

Este es el preámbulo para contarles la última experiencia que tuve con Stranger.

Mi madre y mis hermanas se fueron de viaje por unos días en mayo. Mi hermano quedó al cuidado de los animales rescatados por mi madre: cuatro perros y dos gatos. Mama no dejó instrucciones. Lo único que le dijo a mi hermano fue “me cuidas a Stranger”. Ese perro es especial porque fue el primero en mucho tiempo en hacerle compañía a mama. Está junto a ella la mayor parte del tiempo.

Mi familia se fue de viaje sábado y el martes en la noche recibo una llamada de mi sobrina. Se trataba de Stranger.  No puede caminar, no quería comer, no podía moverse. Lo que me describió fue como si tuviese una parálisis. Estaba adolorido, con las patas traseras estiradas hacia al frente y estaba tumbado en el patio de la casa.

Como Stranger es grande y pesado, es difícil cargarlo. Mi sobrina y mi hermano trataron de resguardarlo bajo techo, pero él se negaba a ser movido y tenía tanto dolor que intentaba morderlos, aunque él nunca muerde. Tuvieron que ser creativos e improvisar un toldo para que no se mojara por la lluvia.

Esa noche no pudimos dormir. Lo único que había en la mente era las palabras “me cuidan a Stranger”. Mi hermano estaba muy preocupado, en especial porque no había instrucciones específicas sobre qué hacer si algo le pasaba a alguno de los animalitos.

Al día siguiente fui a ver a Stranger. Tan pronto me vio, se levantó, caminó y me “saludó” como siempre hace.

El perro se había levantado en la mañana, comió, tomó agua y caminó. Mi hermano aun no se recuperaba del susto.

Cuando toco la pelvis de Stranger, temblaba. Podía sentir la energía del área. El se dejó hacer la terapia. Además, llevé conmigo aceites esenciales terapéuticos que le apliqué y él lo permitió sin moverse ni alejarse.

Los perros son más sensibles al olor y los efectos que pueden tener los aceites esenciales que los humanos. Es por eso que hay que utilizarlos con cuidado. Tal parece que tienen una afinidad natural a la influencia sanadora de los aceites.

Como Stranger es un animal grande, tres gotas de aceite esencial puro es suficiente. Lo frotas en tus manos y lo distribuyes en las patas y en el área de dolor.

Con las atenciones y cuidados que recibió, se vio de mejor ánimo y ya podía caminar. Además, el que le diéramos tanto cariño pareció aliviar la congoja que tenía por la ausencia de mama.  Para cuando mama regresó de viaje, Stranger ya caminaba más estable, aunque se notaba que algo le sucedía. Desde su regreso, mi madre no se ha apartado de su querida mascota.

bath-oil-2510783_1920

Algunas recomendaciones según el libro Essential Oils Desk Reference (de Life Science Publishing):

  • Los animales son sensibles a los aceites esenciales. Para los animales pequeños, una gota de aceite esencial es suficiente. Frótala en tus manos y aplícala en las patas.
  • Para animales grandes, frota en tus manos de tres a cinco gotas del aceite esencial y aplícalo en sus patas.
  • Si utilizas aceites esenciales en tu perro por primera vez, puedes optar por diluir el aceite esencial en una botella con atomizador con ocho onzas de aceite de oliva.
  • Los aceites esenciales de tomillo, clavo y orégano son altos en fenol, muy parecido al alquitrán. Por tanto, no deben utilizarse en mascotas. Son tóxicos para ellos.
  • Para tratar animales que padecen de infecciones virales, bacterianas, artritis o lesión a nivel de hueso, se recomienda seguir el mismo protocolo de los humanos.
  • Si quieres utilizar aceites como lavanda para sanar heridas de tus mascotas, dilúyelo en aceite de oliva. (tres gotas de aceite esencial en ocho onzas de aceite de oliva)
  • Los aceites esenciales no deben aplicarse en los ojos, al igual que en los humanos.
  • Los gatos metabolizan los aceites esenciales diferente a los perros. Tienden a reaccionar y a no tolerar los aceites cítricos. En el caso de utilizar aceites esenciales en gatos, consulta con un veterinario.

 

26165289_1557284464358384_6528796272224968913_nLa autora es terapeuta del masaje, especializada en manejo del dolor, instructora de baile, periodista, amante de la naturaleza, la lectura y la música. De trabajar en una sala de redacción 12 horas al día, cambió su estilo de vida radicalmente mejorando su nutrición, practicando yoga, meditación, dedicando tiempo para cuidar su mente, cuerpo, espíritu y ha decidido compartir lo aprendido en este proceso con otros y conozcan que tener un mejor estilo de vida es posible. Está disponible a través del correo electrónico yami@benestarepr.com y puedes visitar su plataforma digital en http://yamiotero.com/

 

Deja tu comentario