En su mejor momento la dinomanía

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Con el estreno de Jurassic Park: Fallen Kingdom el jueves 21 de junio los dinosaurios son la moda, otra vez. Haremos cola en los cines locales para comprar el boleto de entrada y nos armaremos de una buena ración de palomitas de maíz para disfrutar de la fantástica aventura, dando gracias que estamos afuera de la pantalla.

Y por si no nos acordamos de las entregas previas de la saga, pues de seguro refrescamos la memoria con la retransmisión de al menos Jurassic Park (1993) en algún canal de televisión.

Pero, también localmente podemos visitar dos exhibiciones. Una de ellas es Jurassic Park en San Antonio Zoo (3903 N. St. Mary’s), abierta hasta el 26 de agosto. El zoológico hace espacio para una docena de estos gigantes que están allí para impresionar.

La segunda es Predator vs Prey. Dinosaurs on the land before Texas, disponible para visitas hasta el 3 de septiembre de 2018, en The Witte Museum (3801 Broadway St.).

En ella animatronics de tamaño real muestran la relación de depredadores y presas que vivieron en estas tierras.

Curioseando en internet sobre el tema, encontramos algunos datos curiosos sobre estos animales que también son parte del mundo hispano.

Un ensayo. Los dinosaurios, un mito cultural. Así titula José Luis Sanz, miembro de la Unidad de Paleontología de la Universidad Autónoma de Madrid, su ensayo sobre la presencia de los dinosaurios en la cultura popular, publicado en la Revista Digital de la UNAM en junio de 2009. En su análisis, el autor sostiene que los dinosaurios son un icono cultural y que su mitología empezó a desarrollarse a mediados del siglo XIX. Sanz explica en su análisis que el mito dinosauriano se puede dividir en cinco partes: 1. Procedimientos del relato fantástico para sincronizar a seres humanos y dinosaurios. 2.Las relaciones de convivencia entre seres humanos y dinosaurios. 3. Reconstrucción y modo de vida de los dinosaurios en el discurso fantástico. 4. Las enormes criaturas dinosauroides del cine japonés. 5. Las relaciones entre la mitología draconiana y dinosauriana. Este complejo conjunto de información alimenta el fenómeno sociocultural conocido como “dinomanía”. 

GWANGIThe Valley of Gwangi (1969). Esta cinta es interesante. Fue la última película de dinosaurios del maestro de efectos especiales de su época Ray Harryhausen (el mismo de Furia de Titanes, 1981) es una mezcla de cine de horror con western. Lo interesante del asunto es que la trama se desarrolla en el México del siglo XX, aunque se filmó en Almería, España. La historia va en que un Alosauro (con rasgos de tiranosaurio) es descubierto en un valle del desierto. Los vaqueros, montados a caballo y con sogas, logran atraparlo para poder exhibirlo en el rodeo local. Al igual que le sucede a King Kong, el dinosaurio escapa y va dejando a su paso una estela de destrucción por el pueblo, entre ellos varios leones y un elefante muerto. La bestia enfrenta su cruel destino dentro de la catedral del pueblo. Las imágenes de las llamas envolviendo a la pobre bestia son impactantes. Aunque la película no logró un gran éxito en su época, se ganó un lugar en el corazón de los fans del género. Sobre todo, porque fue la última producción de Harryhausen, quien fue un verdadero fanático de hacer películas de dinosaurios antes de la era de Jurassic Park. De él también vale la pena ver The Beast from 20,000 Fathoms (1953) y One Million Years B.C (1966).

El dinosaurio,  de Augusto Monterroso. Este es un microrrelato sumamente conocido en el mundo literario hispanohablante. La historia es corta como gigantesca. “Cuando despertó, el dinosaurio todavía aún allí”. En esas siete palabras el escritor guatemalteco nacido en Honduras (1921-2003) abre y deja abierta la incógnita para muchos significados, allí según el punto de vista del lector. Publicado en 1959 dentro del libro Obras Completas  se ha comentado por mucho tiempo que puede tener más un significado político que paleontológico. El impacto de este microrrelato es tal que generó continuaciones (por parte de otros autores) y versiones de cómo fue inspirado. Entre las jocosas continuaciones figura la del escritor José de la Colina en el texto La culta dama, que va así: “Le pregunté a la culta dama si conocía el cuento de Augusto Monterroso El Dinosaurio. -Ah, es una delicia- me respondió, ya lo estoy leyendo”.

GONZALEZIEl Acantholipan gonzalezi, un dinosaurio acorazado mexicano. A principios de junio el Museo del Desierto, de Saltillo Coahuila (México), anunció que paleontólogos mexicanos y alemanes confirmaron el descubrimiento de una especie de nodosaurio propio del norte de México: el Acanthlolipan gonzalezi. Después de ocho años de investigación, los científicos confirmaron que este animal vivió hace 85 millones de años (periodo Cretácico Superior, Sanantoniano) en las costas del noroeste de la actual Coahuila. La bestia medía al menos 3.5 metros de largo y pesaba media tonelada. El nombre científico tiene que ver con sus características: Acantho significa espina, pues presentaba espinas cónicas en la región pélvica; Lipan, por la tribu apache que habitó la región; y gonzaleli en honor al maestro Arturo González González, director del Museo del Desierto. Para conocer más sobre los dinosaurios del norte de México puedes visitar la página www.museodeldesierto.org

slideMEGA01Los titanosaurios en Argentina. Los fósiles de los dinosaurios quizás más grandes del mundo fueron hallados al sur del continente, en la Patagonia argentina. El Museo Municipal Paleontológico Ediglio Feruglio (MEF), de la ciudad de Trelew (a unos mil 400 kilómetros de Buenos Aires) posee fósiles de dinosaurios saurópodos (de cuellos y colas muy largos y herbívoros) que estiman medían 40 metros de longitud. Los paleontólogos también estiman que estos saurópodos pesaban al menos 77 toneladas (como 14 elefantes juntos) y vivieron hace 95 millones de años, a finales de la era Mesozoica. Los fósiles fueron descubiertos en un yacimiento en la Provincia del Chubut. El primer hallazgo fue un fémur que media 2.40 metros de largo. El nombre científico de estos gigantes es Patagotitan mayorum. Si quieres leer más sobre este titán puedes entrar a la página del Mef, que tiene información en inglés y español. www.mef.org.ar  O sería fabuloso visitar la Patagonia.

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