“Ellos no tienen a nadie… pero son tan fieles y regalan tanto amor”

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Aquel día en que Carlos Ivan Medina paseaba por un campo de su pueblo natal y observó una perrita abandonada, cambió para siempre su manera de ver la vida. Era un paraje solitario y nadie le prestaba atención al animalito. Este jovencito consiguió alimento y se acercó hasta ella. Se quedó mirando cómo comía con desespero, pero la mirada de agradecimiento que recibió del animal la recuerda como si hubiese sido ayer.

Tiempo después, un conocido de Medina, lo llamó y le dijo que llevaba en su auto a una perrita con su bebé. “Las voy a llevar al albergue y ya sabes lo que va a pasar con ellas”, escuchó por el teléfono. Y sin nada que pensar, recibió a ambos canes en su casa. Las llevó a una clínica. Estaban enfermas por culpa de un virus, pero con cuidado médico se recuperaron. Hoy día, la perra madre vive en los Estados Unidos, donde fue adoptada, y su criatura, que ahora se llama Silvana, es uno de los ocho perros con los que Medina convive. De entre ellos, cinco han sido rescatados de la calle.

No hay mucho más que explicar. Este puertorriqueño de 21 años se dedica en cuerpo y alma a cuidar a los animales que viven en la calle y hace todo lo posible por regalarle una vida mejor. Primero, les llevaba comida. Luego, empezó a llevarlos a clínicas veterinarias. Cuando consigue dinero paga las esterilizaciones de las hembras. A todos les pone sus vacunas. Y con la ayuda de otros pet lovers ha logrado enviar a varios perros fuera de la isla para que lleguen a nuevos hogares. Medina reconoce que todo esto es posible gracias a aportaciones de dinero que le hacen amigos y conocidos a través de su página de Facebook.

“He podido sacar de la calle como a 15 perros. Me llaman y me avisan cuando hay perros abandonados en las calles del pueblo”, dijo el joven en entrevista con Vibra San Antonio.

¿Qué otra carrera profesional podía escoger un muchacho con esta sensibilidad hacia los animales? Claro, estudia para convertirse en técnico veterinario. Ya aprendió las partes del cuerpo de un caballo, las enfermedades que normalmente les afectan y cómo ponerle inyecciones. Sabe, además, tomar los signos vitales a un animal, cómo sacar radiografías, la forma adecuada de insertar un suero en las venas y en estos días estudia todo lo relacionado a la nutrición animal.

Con voz pausada, pero en tono de total convencimiento, Medina afirma que no tiene otro propósito de vida que ayudar a los animales. “Ellos no tienen a nadie. No pueden decir si tienen hambre o miedo. Sin embargo, son tan fieles y regalan tanto amor…”, expresó.

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De entre los 78 municipios de Puerto Rico, a Medina le tocó nacer en Yabucoa, ubicado en la costa sureste de la isla. Una de las playas de este pueblo se llama playa Lucía, pero casi nadie la conoce con ese nombre. Todos le dicen, desde hace años, Dead Dog Beach (playa de los perros muertos). Ese nombre surge debido a que el lugar es uno de los favoritos de las personas que, después de haber querido tener un animal, deciden de forma irresponsable dejarlos a su suerte en algún espacio público. Dicha playa es uno de los lugares que se menciona en el documental 100,000, presentado en 2010 por el boricua Juan Agustín Márquez para reflejar la preocupante situación con la sobrepoblación de animales que hay en Puerto Rico. Y la producción se llama así porque para esa fecha se estimaba que ese número representa la cantidad de perros que vivían en las calles. A saber hoy, ocho años después, cómo ha cambiado esa cifra.

“La gente tiene que pensar mejor las cosas. Al principio se dejan llevar porque el perrito es lindo, pero después no lo quieren. Al momento de llevarlo a casa parece que no se dan cuenta que es un ser vivo, que necesita comida, que hay que ponerle vacunas, que para suplir sus necesidades hay que invertir dinero”, explicó.

Medina piensa a menudo en cómo lidiar con la problemática en una isla donde los gobiernos han fallado en implementar una política pública más allá de sacrificar a los animales sin dueño. “Hacen mucha falta las esterilizaciones masivas y las ferias de adopción. Pero la gente, por ignorancia o desconocimiento, no quiere invertir dinero en esterilizar a sus perras. Adoptan un perrito y pocos meses después lo sueltan por ahí”, relató con preocupación.

Por lo pronto, mientras pasea por su pueblo, Medina se la pasa observando dónde puede conseguir un terreno amplio. Ahí quiere tener su casa, con un gran patio, y muchos perros correteando.

 

401242_10151302118155338_1296015905_nJosé R. Pagán Sánchez es el director editorial y editor de Vibra San Antonio. Es un comunicador puertorriqueño con 20 años de experiencia en medios impresos y digitales. Ha trabajado como reportero y editor en su isla natal, en Nueva York, y ahora en San Antonio, su nueva casa. Está disponible a través del correo electrónico jose@vibrasanantonio.com

 

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