El suicidio de alguien cercano: Cómo identificar que no quiere vivir más

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La gran mayoría de nosotros hemos conocido al menos una persona que ha atentado contra su vida. Otros lo han intentado y lo han logrado. Cuando nos enteramos de que alguien conocido tomó la decisión de no seguir viviendo, nos impacta profundamente y queda ese sentido de incredulidad, dolor e impotencia.

Lo más que nos sorprende es cuando se trata de individuos famosos, que no conocemos personalmente. Se piensa que porque una persona goza de fama, dinero, experiencias de lujo y comodidades no debe tener ninguna razón para quitarse la vida. Ya que, según desde la perspectiva de la mayoría, cuando tienes dinero o fama, ya no te hace falta nada. Una vez más queda demostrado que no es así.

La muerte súbita por suicidio de la diseñadora Kate Spade, de 55 años, y del reconocido chef y escritor Anthony Bourdain, de 61, todavía son comentadas como recientes víctimas de sus situaciones personales.  

Es desgarrador que un ser humano piense que su situación no tiene solución. Es penoso que la fama sea un obstáculo para  poder acudir a un profesional de la salud mental para pedir ayuda, por temor o por vergüenza. Y si buscan ayuda profesional, el que la información salga a la luz es doblemente devastador para el proceso que esta persona esté viviendo e incluso pudiera entorpecer el proceso de recuperación.

La primera vez que supe que alguien intentó quitarse la vida, yo tenía algunos siete años. Se trataba de alguien muy cercano. Aunque nadie me lo comunicó directamente, a mi corta edad supe lo que había sucedido y las circunstancias. La preocupación y devastación de la familia inmediata es sobrecogedora. El sentido de impotencia de padres, hermanos y familiares se batallaba en silencio y a puerta cerrada y se evitaba hablar sobre el tema.

Quienes aceptan la ayuda y cuentan con una red de apoyo de amigos y familia tienen grandes probabilidades de poder sobrepasar su situación. Sin embargo, quienes lo callan y  no dan señales de que algo ocurre, son los que dan la terrible sorpresa de que terminaron con su vida. El dolor que provoca entre familia y amigos es devastador y el luto permanece para siempre. Lo que las personas quizá nunca supieron es que si piden ayuda a personas cercanas, de seguro los ayudarán a poder lidiar con la situación y les darán todo el apoyo que necesitan y merecen dignamente.

En mi práctica como terapeuta he atendido casos en los que las personas se encuentran en una depresión profunda. Algunos clientes hablan de sus situaciones y sus particularidades, incluso detalles de lo que sucede. Yo los escucho compasivamente, sin emitir opinión.

La terapia les ayuda a calmarse, serenar la mente y pueden descansar. Esos minutos de desconexión de sus pensamientos les permiten recargarse de energía y su ánimo mejora. El sentir que le prestan atención y que lo que tiene que decir es importante es de gran ayuda.

Cuando recibo clientes que atraviesan circunstancias difíciles y sus psicólogos o psiquiatras les recomiendan las terapias que ofrezco les trabajo una especie de meditación guiada para que presten atención a su respiración. De esa manera comienzan a  serenarse, cerrar los ojos, inhalar los aceites esenciales que los ayudan a calmarse y la sesión se torna para ellos en una experiencia agradable.

Así, la persona que recibe la terapia se siente aceptada, querida y protegida.

Te preguntarás cuáles son las señales que reflejan que una persona necesita ayuda de un profesional de la salud mental. A continuación algunos indicativos que puedes reconocer, según la American Psychological Association:

  • La persona habla sobre suicidio
  • Confronta problemas para comer o dormir
  • Exhibe cambios de conducta drásticos
  • Se mantiene distante de amistades o de asistir a eventos
  • Pierde interés en la escuela, trabajo o en las cosas que le gusta hacer
  • Se prepara para la muerte escribiendo un testamento u organizando arreglos funerarios
  • Regala sus pertenencias
  • Ha intentado suicidarse anteriormente
  • Toma riesgos innecesarios
  • Ha tenido pérdidas significativas recientemente como muertes de seres queridos, divorcio o desempleo
  • Se muestra preocupado por morir o por la muerte
  • Pierde interés en su apariencia personal
  • Aumenta el uso de drogas o de alcohol

Si tú o un familiar necesita ayuda urgente puedes llamar a la línea de ayuda contra el suicidio PAS al 1-800-981-0023.

26165289_1557284464358384_6528796272224968913_nLa autora es terapeuta del masaje, especializada en manejo del dolor, instructora de baile, periodista, amante de la naturaleza, la lectura y la música. De trabajar en una sala de redacción 12 horas al día, cambió su estilo de vida radicalmente mejorando su nutrición, practicando yoga, meditación, dedicando tiempo para cuidar su mente, cuerpo, espíritu y ha decidido compartir lo aprendido en este proceso con otros y conozcan que tener un mejor estilo de vida es posible. Está disponible a través del correo electrónico yami@benestarepr.com y puedes visitar su plataforma digital en http://yamiotero.com/

 

 

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