Él es Kevin Gerardo, el prometedor joven que ha derrotado al autismo

0
1096

Algunas mañanas Kevin Gerardo Molina se despierta pensando que tiene problemas, que él piensa en asuntos que otras personas no lo hacen. Siente que muchas veces la gente no lo entiende, pero a pesar de eso se siente bien. Ha llegado a pensar también que la vida le “ha hecho trampa” en muchas maneras. Y todo a raíz del diagnóstico de autismo severo que recibió a los tres años de edad por parte de un neurocirujano que, sin medir el alcance de sus palabras en ese momento, pronosticó que Kevin “no va a ser nadie en la vida”. ¡Nada más lejos de la verdad! ¡Cuán distante ha quedado de la realidad esa impertinente conclusión!

Este conversador joven, hoy ya con 25 años de edad, es el tercer hijo de Gina María Pérez, quien después de su segundo hijo, según los médicos, ya no podría quedar embarazada otra vez. Sin embargo, ocurrió lo contrario sin imaginar ella que se trataría de un embarazo de alto riesgo. Durante la gestación de Kevin, ella tuvo preeclampsia, condición ligada a la presión arterial alta; sufrió de un dengue y manejó los asuntos emocionales tras la ruptura con el padre del bebé. En adelante, continuó como madre soltera.

En Puerto Rico, al momento del parto que se había prolongado por 13 horas, se rompió el saco que contiene el líquido amniótico y la sustancia se mezcló con residuos de excremento humano. Kevin ingirió un poco de ese líquido que para entonces era venenoso. Así llegó este joven al mundo, en condiciones que presagiaban una vida nada fácil.

file5
Gina María convirtió a Kevin en el centro de su vida y buscó cuanta oportunidad encontró para ayudar a su hijo.

La mayoría de los bebés ya caminan a los 9 meses de edad, pero Kevin no lo hizo hasta tener un año. La mayoría de los bebés comienzan a balbucear sus primeras palabras a partir de los seis meses de edad, pero Kevin no habló ni una palabra hasta los dos años. Esto puso en alerta a su madre, quien buscó ayuda profesional hasta llegar a la oficina del neurocirujano que evaluó al niño a los tres años de edad y concluyó que se trataba de un autismo severo. Sí, se trata del mismo doctor que presentó un futuro desalentador en cuanto al desarrollo de Kevin y quien provocó un shock indescriptible en la vida de esta madre.

Así las cosas, Gina María, ya en una nueva relación sentimental, esta vez con un militar, se radicó en Alemania junto a su pequeño. Para entonces, Kevin usaba señas para comunicarse, agitaba sus manos en el aire, balanceaba su cuerpo hacia adelante y hacia atrás y, debido a problemas sensoriales, se tapaba los oídos cuando escuchaba voces o ruido. Incluso, gritaba si alguien lo tocaba. Ni siquiera eso podía soportar. Más adelante, presentó un cuadro de ecolalia, es decir, un patrón de repetición de palabras o frases que se han escuchado con anterioridad. Y como es típico en un niño autista, mostraba una fijación con algún objeto. En su caso, las esferas.

Gina María convirtió a Kevin en el centro de su vida y el apoyo de su madre, sus otros hijos y su actual esposo hicieron un gran trabajo en equipo. Buscó cuanta oportunidad encontró para ayudar a su hijo. No desaprovechó la más mínima terapia. Pasaron varios años en este proceso y, más adelante, el panorama comenzó a lucir más favorecedor. Tras resisitirse a toda costa de medicar a Kevin por que no quería ver a su hijo como un “zombie”, aceptó este proceso por vez primera cuando el joven tenía 12 años. Y dos años después ya Kevin presentaba un cuadro de autismo moderado. Cuando llegó a los 15 años, el diagnóstico de autismo quedó suplantado por uno de Síndrome de Asperger. Y eso no es lo mismo.

Según notas médicas consultadas para efectos de este escrito, en el autismo todas las alteraciones son muy evidentes en los tres primeros años de vida, mientras que en los niños con Asperger (aunque se encuentre dentro del espectro autista) no existe evidencia de retraso cognitivo y, en su gran mayoría, tienen una capacidad intelectual por encima de lo normal. Por ejemplo, un individuo con autismo presenta una gramática y un vocabulario limitados, pero en el espectro de Asperger la gramática y vocabulario suelen estar por encima del promedio. Cuando hay autismo el individuo muestra desinterés general en las relaciones sociales y no desean tener amigos, pero con Asperger hay un interés general en las relaciones sociales y desean tener amigos.

La vida de Kevin continúa hoy día en la ciudad de San Antonio, Texas. Y bastan pocos minutos de conversación con él para darse uno cuenta de cuán consciente está de su realidad y cuán enfocado vive respecto a sus objetivos.

“A veces pienso que yo no soy el problema, que el problema es el mundo”

file1 (1)
A Kevin le apasiona el baloncesto y admira a Michael Jordan, a quien pudo conocer en California.

En pleno proceso del primer mes del 2019, al momento de conversar con él, Kevin recapituló sobre cómo fue el año pasado en su vida. Celebra que en 2018 tuvo su primera novia, aunque la relación sentimental ya no perdure. Eso es algo que quería vivir hace años y se muestra feliz de que la vida se lo haya permitido experimentar. Y le alegra mucho recordar también que en 2018 continuó desarrollando carreras como actor y baloncelista, sus dos grandes pasiones en la vida. Ah, ahora hace sentido su fijación de niño con las esferas (las bolas de baloncesto) y el que la vida lo haya premiado con casi seis pies de estatura.

Ahora que comienza el 2019, en vez de resoluciones, Kevin prefiere hablar de metas. Quiere seguir siendo parte de las Olimpiadas Especiales, evento deportivo de carácter internacional para personas con discapacidad intelectual. Además, planifica seguir como integrante de la Alianza Teatral Comunitaria Hispana, una agrupación local que pretende promover, ayudar, educar y presentar las artes en su máxima expresión.

“Este chico me reta en las tablas y me sorprende en cada clase de teatro y actuación que le brindo. Para mí él es el símbolo de fe y esperanza personificada, porque me transmite toda la sensibilidad necesaria para continuar brindando lo mejor de mí”, expresó en su página de Facebook al leer esta nota Sonia Malavet, fundadora y directora de la Alianza Teatral Comunitaria Hispana. “¡Qué orgullosa me siento de ti Kevin Gerardo!”

file3 (1)
Con un grado asociado en drama, Kevin desea seguir estudiando.

De hecho, cabe mencionar que Kevin ha participado en más de un comercial de televisión y películas. El joven ya completó un grado asociado en drama y ha sido becado por su talento en las disciplinas artísticas.

De acuerdo con Gina María, tomó mucho tiempo lograr que Kevin saliera de “la fantasía” que vivía y aceptara su realidad. Pero ya eso fue posible. Kevin usa las palabras “disabilidades” y “”niño especial” cuando cuenta su historia de vida. Para él, “disabilidades” son “lo que los doctores dicen”.

“Por el autismo me explicaron que no puedo leer las expresiones en la cara de la otra gente. No es mi culpa, muchas veces las expresiones de los otros son mentira. Entonces, a veces pienso que yo no soy el problema, que el problema es el mundo”, expresó este amante de los cómics, el dibujo y los video juegos.

Kevin quiso independizarse desde los 18 años de edad. Desde 2017 dejò el nido de su madre y se mudó a un complejo de vida asistida aquí en San Antonio, donde sigue comprometido a tomar sus medicamentos. Actualmente, trabaja en una tienda de zapatos, limpia su apartamento, cocina sus alimentos, compra sus cosas y lava su ropa. Se vale por sí solo para llevar un estilo de vida con todo lo que necesita. Dice que es feliz y que dentro de diez años espera estar jugando baloncesto en la NBA, haber ganado un premio Oscar como actor y estar casado.  Su madre, con una visión a largo plazo, siente que cuando Kevin cumpla los 30 años de edad estará más que preparado para ser “un buen padre”.

“El bebé milagro”

DSCN4954
Gina María afirma que Dios existe por que lo ve en su hijo.

Al finalizar su conversación con Vibra San Antonio, con tantos recuerdos y emociones a flor de piel, Gina María afirmó que Kevin “es un milagro” y que “Dios existe por que lo veo en mi hijo”. Y reconoció que su hijo no hubiese evolucionado positivamente “sin Dios y gente linda en el camino”.

A los padres de hijos con diagnóstico de autismo les dice lo siguiente: “No se den por vencidos. Dios les ha dado un regalo. Ese hijo lo que necesita es amor y herramientas para crecer en la vida. No los vean como un estorbo. Kevin no tiene discapacidades. Es normal. No es retardado. Tiene sueños y se esfuerza y trabaja cada día”, concluyó con la voz entrecortada.

El término normal, por definición, se aplica a todo aquello que sirve como norma o regla, a todo aquello que es común, usual o frecuente. Si hablamos de una conducta normal entonces hay que referirse a las personas que cumplen con normas adecuadas de convivencia y que se encargan de esforzarse hasta alcanzar un bien individual o colectivo. Dicho esto, apreciado lector, reflexione en la historia de Kevin y llegue a su propia conclusión. ¿Quién es normal en este mundo?

yoJosé R. Pagán Sánchez es el director editorial y editor de Vibra San Antonio. Es un comunicador puertorriqueño con 20 años de experiencia en medios impresos y digitales. Ha trabajado como reportero y editor en su isla natal, en Nueva York, y ahora en San Antonio, su nueva casa. Está disponible a través del correo electrónico jose@vibrasanantonio.com

Deja tu comentario