Dime en cuál posición duermes y te diré qué te duele

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Es suave, a veces fuerte, te acurrucas hasta conciliar el sueño y cuando despiertas en la mañana te sientes fatal, con dolor en el cuello, la espalda alta o los hombros. Entonces te preguntas qué podrá ser. Una de las razones puede ser la almohada.

Aunque no podemos decir que la almohada es la única razón para el dolor de cuello, hombros y espalda alta, en ocasiones, tiene mucho que ver con la incomodidad, tensión, dolor y espasmos.

Tengo clientes que han venido porque el dolor en su cuello persiste. Cuando indagamos la manera de dormir y la almohada, nos percatamos que es una de las razones para la dolencia. Incluso, han traído sus almohadas para juntos revisarlas, muchas de ellas costosas y resulta que no son las más adecuadas para ellos.

La almohada no es la única culpable. Existe otras razones para el dolor, que puede ser debido a mala postura, la edad, falta de ejercicios o estiramientos adecuados, movimientos repetitivos o condiciones a nivel estructural como discos herniados, solo por mencionar algunas.

Sin embargo, cuando hay una condición preexistente, puede agravarse con el mal uso de la almohada y la posición o posiciones al dormir. Vamos a examinarlas una por una.

Dormir boca arriba

  • Al dormir boca arriba debes utilizar dos almohadas: una para el cuello y otra para debajo de las rodillas. Esto ayudará a que la espalda baja descanse plana sobre el colchón.
  • Elige una almohada redonda que apoye la curvatura natural del cuello y que sea plana para recostar la cabeza.
  • Una alternativa para lograr ese efecto sin comprar una almohada es colocando una toalla pequeña enrollada y colocarla en la funda de una almohada plana. La almohada debe ser suave.
  • Puedes adquirir una almohada especial que tiene soporte para el cuello y un área plana para descansar la cabeza.

Dormir de lado

  • Utiliza dos almohadas: una para la cabeza y otra para entre las rodillas. Coloca la almohada entre las rodillas en posición vertical. Esto permitirá que la espalda baja y las caderas se relajen y descansen. Dormir con las rodillas unidas provoca tensión en los glúteos y las caderas.
  • Utiliza una almohada de plumas. Se adaptan muy bien al contorno del cuello. Sin embargo, las almohadas de plumas tienden a colapsar con el tiempo y deben reemplazarse anualmente.
  • Otra alternativa es la almohada de memory foam que se ajusta a la cabeza y la curvatura del cuello. Algunas almohadas cervicales están fabricadas con ese material, y reclaman que ayudan a la alineación correcta de la columna vertebral. He visto casos en los que funcionan muy bien, sin embargo, en otros, no es la mejor alternativa.
  • Utiliza una almohada más alta en el área del cuello que de la cabeza.

Dormir boca abajo

  • No se recomienda porque es muy fuerte y provoca tensión innecesaria en la columna vertebral. La espalda está arqueada y el cuello girado de un lado.
  • Al dormir boca abajo los hombros tienden a encorvarse, por lo que los músculos pectorales están tensos en esa posición.
  • El cerebro recibe 20% menos oxígeno cuando se duerme boca abajo, según estudios.
  • La posición al dormir se adquiere en los primeros años de vida. Sin embargo, es posible modificarla para mejorar la salud de la columna vertebral. He tenido clientes que con perseverancia han podido cambiar la forma en que duermen, en especial los que duermen boca abajo y los resultados son significativos, mejoran sus dolores y la tensión en hombros, cuello y espalda.

Consideraciones generales

Aunque sabes cómo te acuestas  a dormir pero desconoces las posiciones que asumes cuando estás dormido, es importante que al momento de acostarte lo hagas en una posición cómoda para cuello, espalda y hombros.

No solo la posición al dormir puede provocar dolor musculoesquelético, sino la manera de dormir en sí.

Problemas para conciliar el sueño, despertar varias veces en la noche, levantarse muy temprano y los sueños no restaurativos son algunas de las razones para sentir dolor en la espalda alta y cuello.

Según un estudio realizado en la Universidad de Harvard a 4,140 hombres y mujeres saludables que no confrontaban problemas de sueño, se encontró que las personas que indicaron sufrir problemas moderados a severos durante el sueño, desarrollaron dolor musculoesquelético en el transcurso de un año, comparado con las personas que no reportaron problemas al dormir.

Una de las posibles razones es que los trastornos del sueño alteran la relajación muscular y afecta a su vez el proceso de sanación que ocurre durante el sueño. Además, el dolor afecta el sueño, lo que contribuye a un ciclo vicioso de falta de sueño debido al dolor y el dolor que produce el no dormir bien.

26165289_1557284464358384_6528796272224968913_nLa autora es terapeuta del masaje, especializada en manejo del dolor, instructora de baile, periodista, amante de la naturaleza, la lectura y la música. De trabajar en una sala de redacción 12 horas al día, cambió su estilo de vida radicalmente mejorando su nutrición, practicando yoga, meditación, dedicando tiempo para cuidar su mente, cuerpo, espíritu y ha decidido compartir lo aprendido en este proceso con otros y conozcan que tener un mejor estilo de vida es posible. Está disponible a través del correo electrónico yami@benestarepr.com y puedes visitar su plataforma digital en http://yamiotero.com/

 

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