7 consejos para mantener el balance en tu vida y enfermarte menos

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¿Por qué no sanamos? Es la pregunta que nos hacemos cuando estamos enfermos y cuando sentimos que algo no anda bien en nuestro cuerpo. La respuesta no es sencilla.

Cuando nos sentimos mal y vamos a un profesional de la salud ocurren dos cosas: te recetan medicamentos y te dan órdenes para hacerte estudios o te dan algunas instrucciones para seguir en la casa.

Muchas personas piensan que ir al médico es como llevar el auto al taller. Dejo el carro y el mecánico es el responsable por que mi carro siga funcionando. Igual sucede con algunas personas, piensan que con ir al médico ya cumplieron con su responsabilidad. Eso es solo una pequeña parte del proceso.

En mi práctica de manejo del dolor atiendo clientes de todas las edades y estilos de vida. La gran mayoría son mujeres. El hecho de ser mujer tiene una característica común en muchos casos: no se tratan a sí mismas como prioridad en cuanto al cuidado de la salud se refiere.

Este cuidado no solo debe limitarse a cuando el cuerpo se siente enfermo. Esta responsabilidad es una tarea diaria y en todos los planos del ser humano: velar por la nutrición, la hidratación, hacer algún tipo de actividad física, tener algún tipo de creencia espiritual  y descansar. En el balance está la clave para una mejor salud y bienestar. Si te preguntas cómo saber si estás desbalanceado: la respuesta: haz un alto y presta atención a tu comportamiento.

Si notas que comes en exceso y en las noches tienes muchos antojos de azúcar, sal, grasas o alcohol, hay desbalance. Si pasas muchas noches sin poder dormir o duermes demasiado, hay desbalance. Si sientes cambios de ánimo sin razón aparente, hay desbalance.

Son las féminas las que se ven más perjudicadas con este problema, dado que tienden a asignar prioridad a todo menos su salud: atienden a sus hijos, pareja, trabajo, necesidades inmediatas de un ser querido y una vez terminan con la extensa lista de tareas, entonces toman tiempo para ellas.

Ya cuando llega ese momento se sienten agotadas y toman malas decisiones de alimentación, hábitos y descanso. De esa manera el cuerpo se descompensa y llega la enfermedad.

La importancia de estar en balance

¿Qué se necesita para cuidarte?  No es difícil, sin embargo, requiere atención y disciplina al inicio.

Agua: Es imprescindible para poder mantener el metabolismo funcionando y ayuda a nuestro bienestar. Hidrátate;  esto es posible tomando agua varias veces al día y no solo cuando sientas sed. Lo ideal es ingerir la mitad de tu peso corporal en onzas de agua en el transcurso del día.

Ingesta de Proteínas y carbohidratos: la razón por la que muchas personas tienen antojos constantemente es porque comen demasiados carbohidratos refinados, azúcar y grasas saturadas. Las meriendas deben ser balanceadas entre carbohidratos y proteínas de calidad. Al ingerir carbohidratos solos estos pasan rápido al torrente sanguíneo convertidos en azúcar. Sin embargo, cuando comemos una fruta con nueces o almendras por ejemplo, tenemos proteína vegetal y el carbohidrato de la fruta, lo que hace que el sistema digestivo tome más tiempo en procesarlo, no sentirás hambre rápido y tampoco la preocupación porque ambos alimentos son de calidad.

3 comidas y meriendas: pasar demasiado tiempo sin comer puede tener como resultado que cuando sientes hambres comes lo primero que aparece y en la gran mayoría de los casos eliges alimentos con poco contenido nutricional pero mucha grasa, sal y azúcar, que es pésimo para tu sistema. Planifica tus comidas y dedica un día a la semana para cocinar el menú de la semana completa y guárdalo en contenedores en el congelador por días. Así, cuando llegues a tu casa cansado, no tienes que pensar en cocinar, sino, descongelas, calientas  y listo para comer.

Actividad física: no significa ir al gimnasio 3 o 4 veces por semana. Si tienes el tiempo y puedes hacerlo, excelente. Si por el contrario, tienes el tiempo contado, con hacer una actividad física por 15 minutos diariamente puede darte grandes resultados. Entre las actividades que puedes realizar por ese tiempo se encuentran: bailar, practicar yoga, caminar, brincar cuica, subir y bajar escaleras o hacer Zumba.

El sueño es importante: un sueño reparador consiste en 7 u 8 horas. Tu cuerpo necesita más de 5 horas para que los distintos procesos metabólicos, la revitalización y reparación de tejidos, regeneración celular y el descanso se lleve a cabo. Para poder dormir debes preparar el ambiente una hora antes: despréndete de los dispositivos electrónicos una hora antes de dormir, escucha música instrumental relajante, puedes utilizar aceites esenciales de lavanda o rosas para aromatizar la habitación y crear relajación. También puedes tomar té de manzanilla, camomila, chai o jengibre antes de dormir.

Comparte y disfruta: mantener una vida social saludable con amigos y familia te permite salir de la rutina, cambiar de ambiente y llenarte de la energía positiva que las personas que te quieren tienen para compartir contigo. Sal a compartir, ve al cine, da un paseo o tómate un café con esa persona que siempre te saca una carcajada y te hace pasar un rato inolvidable.

Cultiva tu espiritualidad: para un balance físico y emocional es importante mantener una conexión con el universo, con la energía, con un ser superior. La espiritualidad no está directamente relacionada con la religión, sin embargo, es una fuente de esperanza y sentido de plenitud que ofrece inspiración y confianza para seguir adelante.

Para sentirte como quieres, verte como quieres y poder disfrutar tu vida a plenitud debes colocarte como prioridad. Para poder disfrutar la vida, dar lo mejor de ti a tu familia, tus amigos, cumplir con tus responsabilidades debes estar bien física, mental y espiritualmente. ¡Es posible!

26165289_1557284464358384_6528796272224968913_nLa autora es terapeuta del masaje, especializada en manejo del dolor, instructora de baile, periodista, amante de la naturaleza, la lectura y la música. De trabajar en una sala de redacción 12 horas al día, cambió su estilo de vida radicalmente mejorando su nutrición, practicando yoga, meditación, dedicando tiempo para cuidar su mente, cuerpo, espíritu y ha decidido compartir lo aprendido en este proceso con otros y conozcan que tener un mejor estilo de vida es posible. Está disponible a través del correo electrónico yami@benestarepr.com y puedes visitar su plataforma digital en http://yamiotero.com/

 

 

 

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